Que hagas estiramientos es algo que se suele decir de forma genérica a todas las personas con dolor de espalda, pero… ¿Sabes por qué se hace esta recomendación? Porque a todas las personas con dolor de espalda se les valoran la movilidad en esta zona y los tienen “muy acortados”. Vale, suena lógico, pero si valoras a personas sin dolor de espalda, ¿sabes cómo tienen sus iquiosurales? Igual.
Pese a que la movilidad sea un componente a trabajar fundamental, por el hecho de que simplemente mejores la tolerancia al estiramiento en tu musculatura isquiosural, esto probablemente no te va a reportar una mejoría brutal en tu dolor de espalda, ¿qué hay que hacer entonces?
- Mejorar la movilidad de la musculatura isquiosural en conjunto con la zona dorsal de la espalda que suele mostrar también bloqueos
- Mejorar la rotación de la cadera, tanto externa como interna
- Fortalecer la cadena muscular extensora (la musculatura posterior encargada de mantener una postura erguida; isquiosurales, glúteos, extensores de la columna…)
- Integrar un buen patrón respiratorio durante nuestro día a día
Estas modificaciones en conjunto sí que te pueden empezar a mostrar resultados y no simplemente “estirar los isquios”.

